El gato de Angora Turco (II)
Características físicas
El cuerpo esbelto y musculoso; las patas traseras son más altas que las delanteras. Las almohadillas plantares son pequeñas. El manto, que carece de pelaje interno, es largo y sedoso y puede formar un collar en el cuello en los machos adultos (hacia los dos-tres años). La cola de un Angora Turco es acusada y con bastante pelo. Suele estar baja con respecto al cuerpo, si bien cuando el animal se desplaza deprisa puede alcanzar la cabeza.

La cabeza es de tamaño pequeño a mediano, suavemente cuneiforme, y su afilado hocico se funde en las mejillas sin que haya una marcada depresión detrás de las almohadillas de los bigotes (lo que se conoce como 'pinch'). Las orejas son grandes y tiesas, situadas bastante altas en la cabeza y ligeramente puntiagudas. Los ojos también son grandes, ovalados y algo oblicuos. Pueden ser de cualquier color: ámbar, cobre, verde, azul o dispares (en los ejemplares de color blanco). Perfil recto, con una ligerísima curva, pero sin stop. Mentón suavemente redondeado, cuyo extremo forma una línea perpendicular con la nariz. El cuello ha de ser delgado y elegante.
El cuerpo largo y esbelto pero musculoso; las patas traseras son más altas que las delanteras. Las almohadillas plantares son pequeñas, con tufos entre los dedos. Carece de subpelo, es largo y sedoso, extraordinariamente suave al tacto, y puede formar un vaporoso collar en el cuello, sobre todo en los machos adultos (hacia los dos-tres años). La cola de un Angora Turco es grácil, ahusada, de raíz ancha pero acabada en fina punta, como una pluma, y suele estar baja con respecto al cuerpo, si bien cuando el animal se desplaza deprisa puede incluso alcanzar la cabeza.