El caballo árabe, el rey de los equinos ligeros (II)
Si nos fijamos en algunos de los testimonios artísticos más antiguos de árabes, sirios y palestinos, el árabe es muy similar a los caballos que aparecen en algunos de ellos. Es posible que este caballo ya se hubiera expandido con los fenicios al norte de África, la Península Ibérica y algunas islas del Mediterráneo.
Uno de los antepasados más representativos del caballo árabe actual fue el Koheide, que ya con esta denominación se extendió aprovechando la expansión árabe en tiempos de Mahoma. Durante la época de explendor y conquista musulmana, este equino llegó a tierras bereberes, españolas e incluso francesas. La elegancia del árabe llegó por fin al continente europeo, legando su hermosura a numerosas razas autóctonas.
El árabe fue la especie con la que los europeos decidieron mejorar las razas continentales. Se empleaban sementales que se cruzaban con hembras de razas europeas.