Cuando tenemos a un cachorro hay que enseñarle unos patrones de conducta. Éstos están relacionados con la higiene, los paseos, la comida, etc. Uno de los temas que hay que cuidar es que no nos muerda. Hay que evitar que sea agresivo.
Los juegos de guerra son un buen instrumento. Si la madre vive con el cachorro, le enseñará a adoptar posturas sumisas. Podremos saber el momento en que se da esta circunstancia si vemos al animal tumbarse boca arriba en presencia de otro.
Morder es una forma de ganar respeto dentro de una manada. Desde que nacen llevan a cabo este procedimiento. Normalmente, la madre vigila a sus cachorros y sabe hacerlos parar mediante gruñidos y/o amagos de mordiscos.
Para que no nos muerda, hay que practicar ciertas rutinas con nuestra mascota. Jamás debemos dejarle que nos muerda las manos o los pies. Si lo hace hay que echarle la bronca y cesar de jugar con él en el acto. Así definiremos nuestra jerarquía sobre el perro.
Es muy importante que nuestra mascota se relaciones con otros perros en su fase de crecimiento. También hay que tener en cuenta la raza del cachorro. Cada raza tiene unos comportamientos distintos.
Para concluir, que el cachorro crezca con su madre y que interactúe con otros perros nos ayudará mucho para evitar que nos muerda. El otro factor es una correcta educación por nuestra parte.
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