Las ninfas son un tipo de ave exótica que abunda mucho. Esto se debe a que los criadores la han cogido cariño y su cría en España ha aumentado considerablemente. El problema, si es que se puede llamar así, es distinguir su sexo.

Desde pequeñas, las ninfas, son iguales hasta que al séptimo mes hacen una mudan y se empiezan a distinguir por el plumaje. Los machos tienen colores vivos y las hembras colores más apagados.

También se pueden distinguir por la forma de cantar. Los machos dicen palabras, cosa que las hembras no pueden hacer.

La mejor opción es ir al médico y que le haga una prueba por su ADN. Así se sabrá sin duda si es hembra o varón.

Por último tenemos la endoscopia. Esto lo hace el veterinario pero desde aquí recomendamos la prueba de ADN como la mejor.

Con estas pautas, no dudaremos del sexo de nuestras ninfas.