Cuando el loro llega a casa, al principio se siente desubicado. Por ello es fundamental tratarle bien y hacer que se sienta bien. Para ello es adecuado elegir una jaula óptima para el animal. Desde su llegada debemos ganarnos su confianza haciendo cosas como que coma de nuestra mano.

El loro es un animal muy inteligente, no se trata de una grabadora. Si le reñimos diciendo `no´, lo entenderá perfectamente. Debemos hablar con él de forma natural cuando interactuemos con él. Cuando vea que las palabras que dice, conllevan un comportamiento, se interesará mucho más por ellas.

Por último hay que tener cuidado con los insultos y los tacos. Molestan en general pero para el loro son palabras que provocan reacciones y eso les llama la atención.