Las gatas cuando están en celo llevan una conducta muy complicada de entender. Se restriegan por los rincones y se ponen agresivas. Esto se debe a varios factores del animal. Hay que evitar que la gata tenga relaciones antes de su madurez sexual por el bien de su salud y de sus crías, sobre todo en el parto. La frecuencia del celo es arbitraria y la época de apareamiento se da de septiembre a marzo. El tema de la orina es peliagudo. Lo que para nosotros es algo sucio, para los gatos es algo que atrae.

Los períodos sexuales son cuatro en nuestra gata, hay una etapa de cortejo, otra de receptividad, la época de rechazo a todos los mininos y la época de descanso. Un dato que nos sorprenderá es que el celo cambia según la raza, incluso entre las de pelo largo y las de pelo corto, como el caso del gato persa. En algunos casos se esteriliza a los gatos para evitar problemas de conducta.