Enseñar a los perros a nadar es un gran recurso para que no sufran los efectos de los golpes de calor que se acercan, por no contar lo bien que les sentará. Ellos ya saben flotar por puro instinto, aún así hay que enseñarles a nadar correctamente.

Hay que familiarizarle con el agua de forma gradual para que no coja miedos. Una vez vacunado, se puede empezar las clases. Si tenemos más de un perro, el más pequeño entrará antes al agua si ve que su amigo está en ella, usemos eso. Hay que estar cerca de él para ayudarle y que gane confianza. Nunca se debe tirar de golpe al animal. La natación ayudará a respirar mejor al perro y le hará más fuerte. Son todo ventajas.